jueves, 9 de febrero de 2017

Viktor Frankl - El Hombre en Busca de Sentido

En ‘El Hombre en busca de Sentido’, -cuyo título en su primera edición fue ‘Un Psicólogo en un Campo de Concentración’-, Viktor Frankl (1905 – 1997) dice no haber pretendido hacer un informe sobre hechos y sucesos. Es más bien el relato de sus experiencias personales; experiencias que compartió con miles de personas en los campos de concentración a los cuales sobrevivió. Su primer manuscrito que se encontraba en ese tiempo ya listo para edición, fue roto frente a él por los guardias del Campo de Concentración, sin embargo no se puede dudar que lo que allí vivió, (literalmente su experiencia al pasar por el fuego de las pruebas), enriqueció grandemente lo que rescató y reescribió, que es lo que ahora podemos aprender de la logoterapia.


Este es un fragmento de sus primeras impresiones:

‘Mil quinientas personas fuimos trasportadas en un tren durante varios días con sus noches. En cada vagón se hacinaban ochenta personas tendidas sobre su equipaje, lo poco que conservábamos de nuestras pertenencias. Los vagones estaban tan repletos de gente que solo quedaba despejada la parte superior de las ventanillas, por donde entraba la claridad gris del amanecer. Todos creíamos que nos llevaban a una fábrica de munición como empleados para trabajos forzados. No sabíamos siquiera si seguíamos en Silesia o si habíamos entrado ya en Polonia. De pronto el silbato de la locomotora sonó con un aire misterioso, como un lamento de compasión por el cargamento destinado a la desgracia. El tren realizó una maniobra y aminoró la marcha; estábamos entrando en una estación. Entonces se escuchó un grito angustiado: «¡Hay un letrero que dice “Auschwitz”!». Sentimos que se nos paralizaba el corazón. Auschwitz, ese nombre evocaba las mayores atrocidades: cámaras de gas, hornos crematorios, el exterminio. El tren seguía avanzando despacio, casi vacilante, como si tratara de evitar a los pasajeros la constatación de la atroz evidencia: ¡Auschwitz!’

Qué sentido podía encontrar un prisionero en la vida, sufrimiento y muerte en un campo de concentración? La vida en el Lager, según sabemos por Frankl y otros sobrevivientes, era una constante montaña rusa moviéndose entre la degradación del ser humano, la escasez extrema, el miedo a la muerte, la apatía, la frustración, el sufrimiento físico y psíquico del hambre, el agotamiento, la enfermedad, el dolor y la muerte. Dicho todo esto, en los relatos de Viktor Frankl se encuentran algunas de las mejores lecciones de vida que alguna vez he leído. 

Frankl, el prisionero N°119.104, menciona EL ARTE DE VIVIR al hablar de la importancia de mantener el humor… Humor en el Lager? A lo largo de su relato encontré otros puntos importantes que también describen este ARTE DE VIVIR. Dejo aquí las frases que resumen para mí las mejores lecciones encontradas en esta impresionante obra. Mi intención no es que se queden solo con esto, sino que intenten descubrir en el libro una guía para su propio crecimiento. 

15 lecciones que encontré en los relatos de VIKTOR FRANKL 
El HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO:

1. Desapego de lo material. 
2. Ante todo, humildad.
3. Soy más fuerte de lo que creo.
4. Siempre puedo elegir mi actitud frente a la adversidad.
5. Aprecia la belleza de lo simple.
6. Gratitud siempre.
7. Aférrate a la esperanza.
8. El humor es un arma de supervivencia.
9. Disfruta la soledad.
10. Toma decisiones.
11. Resiste la huida.
12. El sufrimiento, el destino y la muerte son parte sustancial de la vida.
13. Asume el sufrimiento con valor.
14. Acepta tu destino, no lo compares con el de nadie.
15. No importa lo que espero de la vida, sino lo que la vida espera de mí.