jueves, 11 de junio de 2015

Y el 'sueño' continúa...

Sir Anthony Hopkins, (Margam, Gales, 31 de diciembre de 1,937), hoy tiene 77 años. Seguramente todos saben de él como un renombrado actor de cine, teatro y televisión. Deben saber también de los varios premios que ha ganado, Oscar, Emmy y Globo de Oro entre ellos. Le atribuyen más de 100 participaciones en películas, teatro y series de televisión, de las que solamente encontré el nombre de las 65 más sobresalientes. (¿Solo 65? ¿Es broma? La mayoría de nosotros con suerte estuvimos en un par de obras escolares.) Lo que no todos sabíamos es que también es compositor. Anthony Hopkins se graduó de un colegio de drama y música a los 20 años, y un poco después de eso, antes de los 25, alrededor de 1,960, engavetó uno de sus sueños, la partitura de un waltz que tituló ‘And the waltz goes on’.

Haciendo la cuenta de los años que trascurrieron es esta historia me preguntaba cuánto tiempo somos capaces de guardar un sueño, de suspirar por él y anhelar su cumplimiento. Recordé el dicho ‘La esperanza es lo último que se pierde’. La esperanza… ‘estado de ánimo en el cual se cree que aquello que uno desea o pretende es posible, ya sea a partir de un sustento lógico o en base a la fe.’ 



Pasaron alrededor de 50 años hasta que en el 2011, El violinista holandés André Rieu y su orquesta, interpretaron por primera vez el Waltz de Sir Anthony Hopkins. 50 años preguntándose si su obra sonaba bien, si estaría a la altura de las de los grandes músicos, si alguna vez la iba a escuchar. Tenía 74 años cuando vio la realización de su sueño. Tiene que haber vencido al miedo, al olvido, a la vergüenza, a la incredulidad… pero, ¿habría sido suficiente solo esperar? No lo creo. SE TIENE QUE HABER PUESTO EN ACCIÓN. Y la realización llegó. 

Imaginen una imposible conversación entre Michael Jordan, Theodore Roosevelt, Henry Ford y el Rey Salomón. Michael Jordan dijo: ’Puedo aceptar el fracaso, lo que no puedo aceptar es no intentarlo.’ Roosevelt dijo: ‘Si crees que puedes ya estás a medio camino.’ Y Ford dijo: ‘(Así es…) Los obstáculos son esas cosas espantosas que ves cuando apartas tus ojos de la meta.’ Entonces el Rey Salomón los ve a los tres y les dice: ‘Todo lo que les venga a la mano para hacer, háganlo según sus fuerzas.’

Y bueno, si no es mucho pedir, reserven 11 minutos de su tiempo para ver el rostro de Sir Anthony Hopkins cuando su waltz fue interpretado por primera vez. Escuchen los aplausos. Les apuesto que los aplausos no son solamente por una hermosa interpretación y una bella melodía, sino por la valentía de lograr que un sueño se hiciera realidad.