sábado, 19 de diciembre de 2015

Gratitud de último minuto

Estoy aquí con una tela roja sobre el top de la cocina (también con la computadora), dando forma, cortando e hilvanando (también escribiendo), y este trabajo me regresa a las palabras de mis hijos ayer…

Mis hijos, un amigo y yo íbamos en el carro, en una de las muchas colas bumper-con-bumper que hemos hecho en estos días, cuando mi pequeño dijo que un día iba a grabar una lista de 100 cosas sobre él. Nos hizo reír que fueran tantas, entonces le pedimos que mencionara en ese mismo momento las primeras cinco. Me encantó oír las cinco cosas que mencionó tan espontáneamente; eran cinco cosas ‘felices’ sobre él. Eran cinco cosas por las que está agradecido. A continuación hizo que cada uno de nosotros contara otras cinco. 

Lo que me hizo hilvanar mis pensamientos al mismo tiempo que la tela hoy, es que mientras trabajo se me acaban de ocurrir otras cinco razones para estar agradecida, y así de cinco en cinco creo que sería fácil llegar a 100. La tela roja va tomando forma de chaleco y recuerdo a mi papá diciéndome que 'tengo las manos bien conectadas a la cabeza'. Jaja. 

6. Estoy agradecida por las ideas… por las ideas creativas y también por las ideas tontas que se convierten en lecciones.

7. Estoy agradecida por la habilidad de mis manos para ejecutar esas ideas y también por la torpeza en otras, porque eso me hace querer aprender más.

8. Estoy agradecida por los dos pares de ojitos que me observan y aun creen que su mamá puede hacer y arreglar todo. A estas alturas ya van descubriendo que no ‘todo’, pero ciertamente que alguien crea en mí me impulsa a lograr más, (y para todo lo demás existe MasterCard… jaja)

9. Estoy agradecida por mis papás porque de ellos heredé creatividad, habilidad y valor para conectar ideas y acciones.

10. Estoy agradecida por las palabras que salen de mi cabeza para poder contarles a ustedes, hacerles imaginar, o enredarlos con mis historias.

Mi tela dejó de ser solo tela y casi se ve como esperaba. Se me acaba de ocurrir que si casi logro hacerlo a mano, aun podría hacerlo mejor: Tengo que hacer tiempo e ir a visitar a mi amiga blogger Mami Educadora Personal para que me enseñe a usar la máquina.

Escriban su lista de gratitud y no paren en 10! Feliz año, felices nuevos propósitos!



miércoles, 25 de noviembre de 2015

Viviendo con Misofonia - Parte 2 de 2




Los misofónicos suelen tener problemas con sus padres, hermanos, amigos y parejas. Para algunos son momentos específicos, para otros son sonidos que los persiguen durante todo el día. Algunos han comprobado que el sonido es más molesto cuando proviene de alguien afectivamente cercano, para otros es indiferente de quién provenga. Los niños tienen problemas para adaptarse a la escuela, muchos adultos trabajan con tapones en los oídos o con audífonos. Algunos tienen parejas y/o familia que buscan ayudarlos, otros se han aislado por la incomodidad y la incomprensión.

Hoy ni las bromas ni nada de lo que usualmente hago para distraer a mi hijo funcionó. Lo abracé en medio de su crisis tratando de consolarlo y de hacerle saber que lo entiendo, o que al menos trato. Supongo que la mayoría de los padres me van a entender, es angustioso ver a un hijo sufrir en cualquier forma. La ganancia en nuestra experiencia de hoy fue que al sentirlo tan angustiado traté de aislar para mí misma el sonido que lo estaba molestando. Sabía de qué se trataba; era el ruido de los cubiertos y el plato mientras su hermana comía. Ella no lo hace intencionalmente, tampoco es porque no tenga educación para comer como un incomprensivo y poco empático me dijo. Ella estaba calculando sus movimientos y haciendo el mínimo de ruido, pero traten ustedes de entender, el ánimo de un misofónico se altera en segundos cuando escucha el detonante. Como ellos mismos dicen, pasan en un momento de 'oso Teddy a oso Grizzly’, de 'Bruce Banner a Hulk’. Ponerme en su lugar me dio una idea. Los cubiertos desechables no causan el mismo ruido! Su hermana accedió a usarlos y en cuanto cambió el ruido el problema quedó resuelto. Batalla ganado por hoy.

Cuando lo compartí en los dos grupos de misofónicos a los que me uní en Facebook, varios me dijeron que en su casa llevan años comiendo con cubiertos e incluso platos desechables. Nosotros hemos tenido unos días de calma a la hora de comer con este cambio. Muchos misofónicos se alejan, comen en otra habitación. Es cierto, se pierde un valioso momento de interacción familiar, pero no lo pasan tan mal; para ellos es el precio de la calma. La familia sufre porque a veces cuando comemos juntos nos turnamos, lo dejamos comer primero o él espera que terminemos, pero creo que todos debieran ir entendiendo… Para mí es más valioso que mi niño no se altere, hay muchos otros momentos para compartir.

También les conté en el post anterior que le molesta el sonido del roce de ciertas telas. Eso para mí significa unas tres prendas de vestir que ya no uso. Es triste verlo empuñar sus manitas escondiendo los dedos para evitar el contacto. Antes lo regañaba, me molestaba que no usara bien sus manos, que tomara algo con los puños o las muñecas porque no me había dado cuenta de qué era lo que le molestaba. Ahora distinguimos de lejos el ‘material’, como él le dice, y lo evitamos. Ambos estamos entendiendo, y estamos mejorando. Le molesta el sonido cuando comemos cosas crujientes y escuchar toser. Los niños pequeños gritando también lo alteran. No se lo he dicho a él, pero leyendo el testimonio de otros misofónicos veo que no es el único que quisiera parar a la persona en seco y decirle: ‘Alto! Deje de hacer ese molesto ruido!’ Algunos dicen que quisieran simplemente ‘educar’ a toda la gente.

Seis años después de que estuvo por primera vez en el colegio entiendo la razón por la que la maestra me decía que pasaba solo el tiempo de recreo. Ella y yo no pudimos entender en ese entonces por qué siendo un niño tan comunicativo y sociable en clase, al salir al patio se la pasaba caminando o corriendo solo. Hace poco tiempo que él lo entendió y pudo contarme. Era pequeño pero recuerda los gritos de los niños jugando y la desagradable impresión y molestia que le causaba que hablaran mientras comían. 

Nos falta mucho camino por recorrer en esto. El pronóstico es que la Misofonia es progresiva, que va en aumento, pero talvez porque mi hijo comenzó muy pequeño ambos nos hemos hecho fuertes; lo he visto mejorar. Pienso que es similar a vivir con un asmático o con un alérgico. Si fuera alguien en su familia trataría de ayudarlo verdad? Usted haría cambios, evitaría el polvo, las alfombras, o la comida que le causa alergia a esa persona que ama, o no? Seguro que sí. Cuando encuentre a alguien con una historia como esta recuerde, los misofónicos alrededor del mundo necesitan su ‘silenciosa comprensión’.

Viviendo con Misofonia - Parte 1 de 2


Por si no leyeron el post anterior, Misofonia no es la señora de al lado. Les dejo aquí el link para que no se queden con la duda.



Mientras más sé de personas con Misofonia alrededor del mundo más me doy cuenta de cuánto necesitan ser escuchados, conocidos y comprendidos. La lista de sonidos detonantes es diferente entre ellos, para muchos es el ruido que hacemos al comer, para otros cosas que no tenemos idea que pueden molestar a alguien… llaves sacudiéndose, la mordida en una manzana, el click de un lapicero. Lo que parece ser igual para todos los misofónicos sin importar si están en Argentina, España o Illinois, es que sienten que la gente a su alrededor no los entiende. A muchos ni siquiera les creen que el problema es real. Lo es, es una rara condición neurológica.



Incluso muchos de ustedes leyendo ahora deben pensar que es inverosímil que alguien se moleste por el sonido que hacemos al beber agua. No me extrañaría que piensen que un misofónico es un quisquilloso malcriado que no puede controlar sus emociones. Conozco a mi hijo. Ese no es el caso. Y al contrario, muchos misofónicos de los que he sabido en los últimos días suelen pensar así de nosotros. Para ellos, los que producimos esos sonidos ‘normales’ para nosotros, somos quienes debiéramos cambiar. Esto resulta frustrante para ellos también, por eso me gustaría contarles cómo se ve y cómo se siente vivir con un misofónico. 



Muchos misofónicos viven con cierta calma, pero puesto que la sensibilidad selectiva es totalmente ajena a ellos y no escogen qué ruidos los van a molestar, el sonido detonante los sorprende en cualquier momento.

Para mi hijo, cuyos sonidos detonantes suceden en momentos muy específicos todo es normal la mayor parte del tiempo. Es posible que nadie lo note porque siendo un niño no siempre está obligado a cumplir con todas las formalidades de permanecer quieto. Tanto comiendo afuera como dentro de la casa, él puede moverse, buscar un lugar donde no tenga a nadie enfrente, jugar con algo, platicar de todo lo que pase por su mente, ir a jugar a otro lugar, y/o simplemente escoger no comer. Cuando comemos afuera probablemente pedirá que le empaquen la comida para llevar, comerá cuando nadie lo esté haciendo y asunto resuelto. Todo lo que acabo de mencionar es parte de un mecanismo de huida que lo ayuda a manejar la ansiedad y la angustia.

Sucede que hay días en que parece estar más tolerante que otros. Cuando la situación es inevitable pero su tolerancia es alta puede permanecer en el lugar, aunque es muy probable que no disfrute su propia comida. Afortunadamente no le molestan todos los ruidos ni todas las personas. Usualmente no le molesta comer con otros niños, en cambio le molestan un poco comer con personas mayores. Estas ‘aparentemente inexplicables diferencias’ también son comunes entre misofónicos. Ahora mismo me estoy comiendo unas galletas cerca de él; está pendiente, pero está ocupado y hay más sonidos a nuestro alrededor que lo ayudan a distraerse. 

Otras veces, cuando su tolerancia es baja y no puede hacer nada de lo anterior, entonces sí, cualquiera notaría en su carita que algo anda muy mal; los síntomas son claros. Por fuera verían expresiones de desagrado, pero eso es solo el inicio de la ansiedad y angustia que ya siente por dentro. A veces es muy atrevido pidiendo que dejen de hacer el ruido y otras veces hace algo para llamar la atención y que sepan que está molesto, aunque no entiendan la causa. Se mueve con impaciencia buscando la forma de alejarse. La frustración y el malestar lo pueden hacer llorar.

Dentro de esta descripción en que mencioné síntomas de nivel 0 a 9 les podría mostrar claramente el paso por los otros niveles. La hiper-vigilancia del nivel 3 por ejemplo; una vez el sonido detonante se presentó, el cerebro lo sigue buscándolo obsesivamente, es decir que puede ser que ya no lo escuche, pero el estímulo visual hace difícil para el cerebro olvidarlo y tranquilizarse. También les sucede que pasado el día, la semana o el mes, vuelven a recordarlo. Me impresiona la forma en que esto le pasa a Josué. Lo que lo angustió en algún momento vuelve a angustiarlo al solo recordarlo, es como una pesadilla recurrente, síntoma clasificado como de nivel 7. Si encuentran alguna similitud, y/o saben algo del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), me atrevo a decir que no es coincidencia. De hecho pienso que hay algo de eso en la misofonia, pero hasta ahora esta relación no es parte de los estudios, solo es la conclusión a la que llegan unos pocos ‘miso’.

domingo, 1 de noviembre de 2015

A Propósito de palabras desconocidas... PARTE 2 de 2




La causa aun es una incógnita en investigación, pero la ‘posible’ explicación de su origen es similar a lo que sucede con otra condición un poco más conocida; el Tinnitus (un timbre fantasma dentro del oído que solo percibe quien lo padece). Se relaciona con un daño en la corteza prefrontal medial cuyas funciones incluyen el estado de alerta y control de emociones

Voy a omitir explicarles cómo lo experimenta mi hijo y lo que yo veía en él porque a mi parecer la lista de síntomas es clara. La lista de los síntomas de la misofonia es a la vez una evaluación de la gravedad o escala de activación con 11 niveles (de 0 a 10). Para que tengan una idea, yo he estado trabajando sin saber, en ayudar a un niño con misofonia de nivel 9, en algún momento a lo largo de los años ha experimentado los otros niveles, pero nunca ha llegado a 10.

La siguiente lista se síntomas es una traducción literal de ‘The Misophonia Activation Scale’ (MAS-1) 

Nivel 0 – La persona con misofonia oye un sonido de disparo conocido, pero no siente ninguna molestia.

Nivel 1 – La persona con misofonia es consciente de la presencia de la persona que origina el ruido pero no siente o siente ansiedad mínima.

Nivel 2 – El conocido sonido de disparo provoca malestar psíquico, mínima irritación o molestia. No hay síntomas de pánico o respuesta de lucha o huida.

Nivel 3 – La persona con misofonia siente crecientes niveles de malestar psíquico pero no se involucra en cualquier respuesta física. La víctima puede estar hiper-vigilante a estímulos audiovisuales.

Nivel 4 – La persona con misofonia se involucra con una mínima respuesta física - sin confrontaciones o con algunas conductas de afrontamiento, tales como pedir a la persona que deje de hacer ruido, discretamente se puede cubrir un oído, o pasar tranquilamente lejos del ruido. No hay síntomas de pánico o de huida claros.

Nivel 5 – La persona con misofonia adopta mecanismos de supervivencia más polémicas, como abiertamente cubrir sus orejas. Suele mostrar irritación manifiesta.

Nivel 6 – La persona con misofonia experimenta malestar psíquico considerable. Los síntomas de pánico y una respuesta de lucha o huida, comienzan a participar.

Nivel 7 – La persona con misofonia experimenta malestar psíquico considerable. El uso creciente (más fuerte, más frecuente) de los mecanismos de supervivencia como confrontación al sonido. El paciente puede volver a imaginar el sonido de disparo y señales visuales y de nuevo, a veces durante semanas, meses o incluso años después del evento.

Nivel 8 – La persona con misofonia experimenta malestar psíquico considerable. Pueden surgir algunas ideas de violencia.

Nivel 9 - Pánico/reacción rabia en pleno apogeo. Decisión de no recurrir a la violencia en la persona causante del sonido. Evitación real de la cercanía al ruido y / o el uso de la violencia física hacia un objeto inanimado. La irritación, el pánico, la ira puede manifestarse en la conducta de víctima.

Nivel 10 - El uso real de la violencia física contra una persona o un animal (por ejemplo, un animal doméstico). La violencia puede ser infligida hacia sí mismo (auto-daño).

Según las investigaciones se pude ayudar a la persona a que disminuyan los síntomas con la terapia de reentrenamiento del tinnitus (aprender a vivir con el síntoma) y terapia cognitivo-conductual, (que busca vincular el pensamiento y la conducta). También puede ayudar unirse a un grupo de apoyo ya que aun no hay una cura específica para la misofonia. Se puede ayudar al paciente a ‘tolerarla’, a entender y hablar acerca del problema. Ellos dicen que tratar de evitar el sonido detonante puede empeorarla, esto también lo pondría en discusión cuando se trata de niños pequeños.

Ahora Josué tiene 10 años. Con el paso del tiempo dejaron de molestarle ‘todas’ las personas que ve y oye comer; por supuesto aun le molestan algunas. Él se ha esforzado y nosotros nos hemos adaptado un poco a sus diferencias. Últimamente lo ha ayudado entender y hablar, saber que hay más personas cómo él lo anima a afrontar, pero habiendo comenzado tan pequeño el camino ha sido largo. Ha aprendido a controlar un poco la ansiedad que siente, sin embargo los síntomas siguen bastante fuertes cuando se trata de otros ruidos detonantes especialmente entre su familia inmediata, y el foco más grave de su molestia sigo siendo yo. Llegué al extremo de reclamarle que prefiriera verme morir de hambre que acompañarme a comer. Se imaginan lo frustrante que esto puede ser? Uno de los estudios que encontré sobre la misofonia describe que mientras más estrecho es el lazo afectivo que el misofónico tiene con una persona, más molesto es para él que esa persona produzca el ruido. Ajá… soy la madre de un niño misofónico que me ama muchísimo. Y porque yo también lo amo voy a seguir investigando cómo ayudarlo.

Les he contado toda esta historia pensando en que probablemente alguien más ha pasado por esto sin saber que la molestia era real, que no estaba solo en su cabeza. He encontrado algunos grupos de apoyo en Facebook, pero ninguno aquí por ahora. Allí he leído muchos testimonios de todo tipo de personas en diferentes lugares del mundo. Por la poca información que hay, (quiero decir que probablemente encuentren varios artículos y todos dirán básicamente lo mismo), es de gran ayuda compartir experiencias con otros, e incluso hablar con alguien a cerca de lo que le ha ayudado. Si se ha identificado como una persona con algún grado de misofonia o conoce a alguien que podría padecerla, por favor comuníquese.

A Propósito de palabras desconocidas... PARTE 1 de 2



Mi familia y yo estábamos en un almuerzo, en una mesa con seis personas más, cuando mi hijo que entonces tenía cuatro años me preguntó si podía llevarse su plato e ir a comer a otro lugar. Lo dejamos ir a la mesa vecina que estaba completamente vacía. Lo vi caminar hacia ella con paso decidido sujetando su plato con ambas manos. Me hizo reír verlo subirse en la silla, tan pequeño y tan serio. Él estaba tan seguro de sí mismo que no nos volteó a ver cuando el mesero le preguntó con toda formalidad qué quería que le sirviera de beber. Pidió y comió, y un rato después llegó para decirme que ya había terminado y que iba a ir a jugar. 

La razón por la que lo recuerdo tan bien es porque fue una de las primeras veces en que mi chiquito manifestaba incomodidad al comer entre varias personas. No era incomodidad porque lo vieran, era una extraña incomodidad al ver y escuchar comer a otros.

Seis años han pasado y en este tiempo la historia se ha repetido continuamente. Tengo que confesar que la mayor parte del tiempo la situación ha sido molesta; llegó al extremo de no querer comer con nosotros en la misma mesa, o al menos al mismo tiempo. Imaginen la incomprensión, los comentarios y regaños que ganó. Muchas veces no come en las reuniones o come poco para levantarse pronto, y otras veces busca un lugar donde no tenga a nadie enfrente y/o algún medio para distraerse.

Aunque siempre ha sido muy expresivo entender lo que le pasaba me tomó algo de tiempo. Comencé a poner más atención cuando me di cuenta que la molestia que sentía era real y estaba fuera de su control, y entonces también comencé a investigar. Busqué la explicación por los síntomas, pero abandoné el tema porque no encontré nada concluyente. No pude hacer más que armarme de paciencia y comprensión y tratar de ayudarlo a manejar la ansiedad. 

En todo este tiempo no había escuchado de alguien más con esta misma ‘peculiaridad’ o encontrado que tuviera un nombre hasta que… por fin! Hace unos días por casualidad pasé sobre el título de un artículo que me llamó la atención, decía: ‘¿Te molesta mucho el sonido de la gente cuando mastica? Es muy probable que seas un genio creativo.’ Dejemos a un lado el genio creativo que por cierto mi hijo sí es. Dentro del artículo en el que describían taaaan bien lo que hemos vivido con él por años, encontré la palabra clave: Misofonia (aversión al sonido).

Les dejo un fragmento textual del artículo para que me entiendan…

‘Si eres de los que se llena de rabia cuando escucha el sonido de la gente masticando puede que tengas una condición que se llama Misofonia, que consiste en una sensibilidad selectiva al sonido que provoca un sentimiento de desagrado muy grande para quien la padece. Puedes creer que es una tontería, pero cerca de un 20%* de la gente sufre de esta condición que es bastante molesta ya que no importa si es un ser querido quien provoca el sonido, aun así la persona siente un enojo muy grande y a veces incluso debe irse a otro lugar para no tener que seguir sufriendo esa tortura. Esta reacción puede provocar peleas porque no todos entienden este malestar. Y más cuando muestras tu rabia con expresiones faciales haciendo notar tu gran enojo.’ (fuente: http://www.upsocl.com)

*En otras fuetes encontré valores que no sobrepasan el 10% hasta el 2010.

Busqué más sobre esto y encontré en cada artículo básicamente lo mismo. No es Fonofobia (hipersensibilidad al sonido, con origen psicológico), y no es Hipoacusia (la persona percibe el sonido a una intensidad mayor a la real, con origen físico). La Misofonia, nombre que le dieron alrededor del año 2000, es una condición neurológica (con origen en las altas estructuras del Sistema Nervioso Central) que apenas fue clasificada como enfermedad y explicada en unos pocos libros a partir de 2010. También se le conoce como Síndrome de Sensibilidad Selectiva al Sonido (SSSS o 4S). Se describe como una ‘disminución en la tolerancia a ciertos sonidos.’ Las personas que lo sufren reaccionan de forma irracional ante sonidos específicos: Masticar, toser, el motor de un reloj, cierto tipo de música, el olfateo o ladrido de los perros, etc. Creen que suele aparecer al final de la infancia, pero permítanme ponerlo en duda, pienso que para un niño pequeño es difícil describir el malestar que siente o incluso identificar la causa, como le pasó a mi hijo. 

Otra cita textual: ‘Las personas que padecen misofonia se sienten alienadas e incomprendidas porque se les suele tildar de histéricas o exageradamente sensibles porque al escuchar el sonido detonante reaccionan con irritabilidad, rabia, pánico e incluso violencia.’ (fuente: www.misophonia-uk.org y http://www.saludterapia.com) 

Después de leer más sobre la misofonia descubrí que la molestia más común es oír comer, pero hay una larga lista de sonidos reportados como detonantes. Llegó el momento de decir que estoy muy arrepentida por las injustas llamadas de atención que le hice por quejarse o hacer caras. Viendo hacia atrás, a parte del sonido que producimos al masticar, son sonidos muy específicos los que exasperan a Josué, como el de un tenedor al raspar un plato o el sonido que produce el roce de ciertas telas como la de la tapicería del carro de su papá, por ejemplo. Me costó un poco relacionar las telas porque pensaba que era la textura lo que no le gustaba, pero resulta que producen un sonido casi imperceptible. Lo que sí me causó gracia fue cuando a los cuatro años le molestaba muchísimo silabear con la letra ‘f’. Me decía que la vibración que producía en su boca era ‘muy desagradable’.


martes, 18 de agosto de 2015

Windows 10 – Solución para ‘Error crítico Menú de Inicio y Cortana’

En caso de que ya haya hecho su actualización a Windows 10, al parecer solo es cuestión de tiempo; en algún momento le podría aparecer este mensaje: ‘Error crítico – El menú Inicio y Cortana no funcionan, intentaremos corregirlo la próxima vez que inicies sesión.’

En resumen el problema es que desaparecen las opciones de la barra de tareas y también el área de notificación, y aunque sí puede hacer muchas cosas en su pc, en algún momento va a querer apagarla y extrañará el botón de inicio que se encuentra en la ‘cortana’, (esa ventana desplegable en la esquina inferior izquierda, el asistente que ofrece ayudarnos a encontrar la ubicación de nuestras cosas). 

Otro caso: No piensa apagar la computadora todavía porque le falta ver Facebook... Ok, digamos que le falta ver el correo. Si es compulsivo con su escritorio, como yo, y lo mantiene limpio y ordenado, sin íconos innecesarios, y por lo tanto no tiene un icono para entrar a internet desde ahí, (porque siempre usa el de la barra de tareas…), tendrá que quedarse sin las noticias del día.

El ‘intento’ que ellos mencionan, al menos en el caso de mi pc y la de muchos otros usuarios, - no ha sido suficiente para arreglarlo. Puede iniciar sesión una y otra vez, que es la única opción que Windows ofrece, y el mensaje seguirá apareciendo.


La solución es muy fácil. Presione el botón físico de encendido por varios segundos para forzar que se apague. Al encender de nuevo, la pantalla de inicio podría tardar unos segundos más de lo normal en aparecer pero el problema va a quedar resuelto. Por lo que veo hasta ahora, no se repite. 

(Eso de usar el botón físico para apagarla es de lo más obvio, cierto? Pero es como el control remoto de la tv. Si se le pierde hasta puede dudar unos segundos cómo va a hacer para cambiar canal o subir el volumen. La costumbre!)

Si aun no se ha actualizado a Windows 10, ánimo, el ‘Error crítico’ no es tan crítico.


jueves, 13 de agosto de 2015

Más grande y más fuerte

Escuche de nuevo esta historia que ya ha leído, que muchos le han contado y cantado.
Jesús termina de orar, baja del monte, llega a la playa, busca la barca donde están sus discípulos. No está en la orilla donde se suponía que lo esperaban. Está muy oscuro, pero busca más. De pronto la ilumina un relámpago y la ve, la barca está en medio del mar azotada por las olas… (Mateo 14:22-33) La palabra que en nuestra Biblia aparece como azotar viene de una palabra griega que significa torturar, dolor, tormento, sacudida. Dice también en la escritura que el viento era contrario, de una palabra griega que significa opuesto, antagónico.



Estaba muy oscuro, la barca se movía a punto de volcar, y los discípulos estaban tan asustados que incluso pensaron ver un fantasma. Eso suena como a nosotros en la pequeña barca de nuestra vida, en la oscuridad, en medio del mar de las pruebas, sacudidos y adoloridos por las cosas que percibimos como opuestas, -o sea todo lo que no se parece a nuestros deseos o planes-. Se parece a nosotros diciéndonos que es imposible, y que no vamos a ninguna parte. 


Ahí en medio de la tormenta Jesús se acercó a sus discípulos y les dijo: ‘Tened ánimo; yo soy, no temáis!’ El viento seguía azotando la barca, el ruido alrededor de ellos era ensordecedor y las olas amenazaban con romper todo en pedazos. Es decir que la tormenta aún no se había detenido cuando Jesús les dijo ‘no teman!’ ¿Pueden ver lo que Jesús esperaba de ellos? Esperaba que confiaran aun cuando la tormenta seguía rugiendo.

Pedro debe haber entendido algo. Se levantó valientemente; por un momento dejó de escuchar lo que pasaba a su alrededor y pensó solo en Jesús. Rápidamente le dijo: ‘Si eres Tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.’ Jesús no dudó en responderle. Solo le dijo: ‘Ven’. No era momento para bromas. Jesús no se lo hubiera dicho si eso no hubiera sido posible para un mortal. Era posible. Pedro lo creyó, y lo hizo. Sus amigos deben haber tratado de detenerlo pero él no vio atrás. No vio a nadie. Bajó de la barca y comenzó a caminar con emoción sobre las turbulentas aguas. Hasta que…

Hasta que comenzamos a poner nuestros ojos en las pruebas y tribulaciones, hasta que llega el dolor de perder a alguien que amamos, hasta que nos atormenta la escasez o aparece la enfermedad, hasta que soplan los fuertes vientos que Dios permite que sacudan nuestra vida. Caminamos sobre esas aguas hasta que decidimos escuchar la tormenta en lugar de la voz de Jesús diciéndonos ‘Ven!’. Entonces, igual que Pedro, nos llenamos de temor y comenzamos a hundirnos en la desesperación y las quejas, en el enojo y la depresión. Perdemos de vista que había una lección que aprender, un tesoro que encontrar en medio de la tormenta. Olvidamos que Jesús sigue allí.

Se imaginan a Pedro empapado y con miedo, pensando que su vida llegaba a su fin? Pensaría que iba a ahogarse en esa tormenta. Se habrá dicho tonto por salir de la barca, y quién sabe qué más. Sí, Pedro le pidió a Jesús que lo hiciera caminar sobre el agua, y debe haber estado seguro de que lo iba a ayudar cuando bajó, pero a lo mejor creía que Jesús iba a calmar el viento antes. O que iba a envolverlo en una burbuja donde ni siquiera iba a mojarse. Ay Pedro!

Todo sucedió tan rápido que probablemente no terminó de entender lo que estaba pasando. Sí fue rápido o se hubiera ahogado, pero igual que nos pasa a nosotros, él debe haber sentido que la prueba duraba una eternidad! Sin embargo tan pronto como clamó: ‘Señor sálvame!’, Jesús extendió hacia él su mano y lo sacó del agua. Por supuesto que también lo regañó por su pequeña fe.

Eso era lo que Jesús estaba esperando, que Pedro clamara. Jesús estaba esperando que Pedro viera que no iba a salvarse solo, pero que Su mano estaba ahí para salvarlo, a Su modo y en Su tiempo. Entonces, cuando ambos estuvieron de regreso en la barca, solo entonces, Jesús mandó a la tormenta que se calmara. 

Y nosotros qué estamos esperando? No mojarnos? Cuán inútil es que esperemos salir de la prueba antes de que Dios lo ordene, antes de haber crecido, de haber aprendido a confiar, a agradecer, a creer en que Su voluntad para nosotros es perfecta. Ese es el propósito de las pruebas, que crezca nuestra paciencia (Santiago 1:3), que crezca nuestra fe (1 Pedro 1:6-7), nuestra gratitud, nuestra confianza en Su soberanía. Dios está esperando que salgamos de esta prueba más grandes, más fuertes. 



Puedo ver mis propios pies entre el agua, puedo sentir el rugido de la tormenta tratando de llenarme de temor, diciéndome que no puedo seguir y que no voy a lograr salir de esto, y también puedo escuchar la voz de Dios diciéndome que tenga fe en Su Plan y en Su tiempo… A quién voy a escuchar?



miércoles, 17 de junio de 2015

¿Y si pasamos del típico frijol?

Como diría mi hijo: ‘Sin ofender al frijol’.


Me llama la atención por qué la mayoría de las maestras y los libros de texto no pasan más allá de la legendaria siembra de frijolito cuando de ilustrar la germinación se trata. Me dirán que el frijol es muy noble, que nace en dos o tres días en un algodón sin ningún nutriente más que agua, (lo que de paso me parece muy cruel), y que es un espectáculo mostrando sus cotiledones y la minúscula plántula, pero ¿qué tal si dejamos eso para el libro? Los niños en los colegios y escuelas debieran ser animados a experimentar con otra clase de cultivos.

Esa libertad de no tener que hacer exactamente lo que me dicta un libro es una de las cosas que más me gusta del homeschool. 

Mis hijos tienen cuyos y periquitas australianas. A Propósito, ¿sabían que los cuyos no tienen instinto de saciedad? Comen cada vez como si fuera su primera comida en una semana, por eso pensamos en hacer el experimento con algo que de paso fuera útil. Sembramos apio y lechuga romana.

¿Alguna vez han obtenido frijoles para una taza de sopa del cruel experimento del frijol germinado en algodón? No!? Entonces, les recomiendo el experimento con lechuga – el apio nunca brotó -. La bolsita de semillas de lechuga romana costó Q 2.50 en Superb Agrícola. Las sembramos en maceta porque queríamos tenerlas vigiladas, aunque bien pudo haber sido en un bote de yogurt o en la tierra. Tierra abonada, agua, Sol y una mínima parte de las semillas que vienen en la bolsa. Tres días para germinar, y cuatro o cinco semanas después nos estamos divirtiendo con nuestra cosecha de 30 hermosas lechugas que no solo van a comer los cuyos y las periquitas, se ve tan buenas que el siguiente experimento tendría que ser un nuevo aderezo!


jueves, 11 de junio de 2015

Y el 'sueño' continúa...

Sir Anthony Hopkins, (Margam, Gales, 31 de diciembre de 1,937), hoy tiene 77 años. Seguramente todos saben de él como un renombrado actor de cine, teatro y televisión. Deben saber también de los varios premios que ha ganado, Oscar, Emmy y Globo de Oro entre ellos. Le atribuyen más de 100 participaciones en películas, teatro y series de televisión, de las que solamente encontré el nombre de las 65 más sobresalientes. (¿Solo 65? ¿Es broma? La mayoría de nosotros con suerte estuvimos en un par de obras escolares.) Lo que no todos sabíamos es que también es compositor. Anthony Hopkins se graduó de un colegio de drama y música a los 20 años, y un poco después de eso, antes de los 25, alrededor de 1,960, engavetó uno de sus sueños, la partitura de un waltz que tituló ‘And the waltz goes on’.

Haciendo la cuenta de los años que trascurrieron es esta historia me preguntaba cuánto tiempo somos capaces de guardar un sueño, de suspirar por él y anhelar su cumplimiento. Recordé el dicho ‘La esperanza es lo último que se pierde’. La esperanza… ‘estado de ánimo en el cual se cree que aquello que uno desea o pretende es posible, ya sea a partir de un sustento lógico o en base a la fe.’ 



Pasaron alrededor de 50 años hasta que en el 2011, El violinista holandés André Rieu y su orquesta, interpretaron por primera vez el Waltz de Sir Anthony Hopkins. 50 años preguntándose si su obra sonaba bien, si estaría a la altura de las de los grandes músicos, si alguna vez la iba a escuchar. Tenía 74 años cuando vio la realización de su sueño. Tiene que haber vencido al miedo, al olvido, a la vergüenza, a la incredulidad… pero, ¿habría sido suficiente solo esperar? No lo creo. SE TIENE QUE HABER PUESTO EN ACCIÓN. Y la realización llegó. 

Imaginen una imposible conversación entre Michael Jordan, Theodore Roosevelt, Henry Ford y el Rey Salomón. Michael Jordan dijo: ’Puedo aceptar el fracaso, lo que no puedo aceptar es no intentarlo.’ Roosevelt dijo: ‘Si crees que puedes ya estás a medio camino.’ Y Ford dijo: ‘(Así es…) Los obstáculos son esas cosas espantosas que ves cuando apartas tus ojos de la meta.’ Entonces el Rey Salomón los ve a los tres y les dice: ‘Todo lo que les venga a la mano para hacer, háganlo según sus fuerzas.’

Y bueno, si no es mucho pedir, reserven 11 minutos de su tiempo para ver el rostro de Sir Anthony Hopkins cuando su waltz fue interpretado por primera vez. Escuchen los aplausos. Les apuesto que los aplausos no son solamente por una hermosa interpretación y una bella melodía, sino por la valentía de lograr que un sueño se hiciera realidad.


lunes, 11 de mayo de 2015

Confía en que Él Sabe

Escrito por Rick Warren


Noé agradó a Dios al confiar en Él, incluso cuando parecía sin sentido. La Biblia dice que: 'Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.' Hebreos 11:7

Imaginemos la escena. Un día Dios se acerca a Noé y le dice: 'Los seres humanos me han decepcionado. En todo el mundo no hay nadie que piense en mí, salvo tú. Noé, cuando te miro me haces reír. Estoy satisfecho con tu vida. Voy a inundar el mundo y comenzar de nuevo con tu familia. Quiero que construyas un barco gigante para que tú y los animales se salven.’ 

Había tres problemas que podrían haber hecho dudar a Noé. En primer lugar, él no conocía la lluvia porque antes del diluvio Dios irrigaba la tierra del suelo hacia arriba. En segundo lugar, Noé vivía a mucha distancia del océano más cercano. En tercer lugar, reunir los animales y cuidar de ellos era un problema. Pero Noé no se quejó ni se excusó. Tenía plena confianza en Dios, a quien hacía sonreír. 

Confiar plenamente en Dios significa tener fe en que Él sabe qué es mejor para ti. La Biblia dice que: 'Se complace Jehová en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia.' Salmo 147:11

A Noé le tomó 120 años construir el arca. Supongo que hubo días en que se sintió descorazonado. Después de años y años sin ninguna señal de lluvia, lo tildaban con crueldad como 'el loco que piensa que Dios le habla'. Sin embargo, no dejó de confiar en Dios.

En qué aspectos de tu vida necesitas confiar más en Dios? La confianza es un acto de adoración. Así como los padres se agradan cuando sus hijos confían en su amor y sabiduría, nuestra fe contenta a Dios. La Biblia afirma: 'Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.' Hebreos 11:6




lunes, 27 de abril de 2015

A Propósito de Talentos y Habilidades

Tomado de 'Qué hace Sonreír a Dios?'

Por Rick Warren

Como un padre orgulloso de sus hijos, Dios disfruta de manera especial viéndonos usar los talentos y habilidades que nos dio. Nos ha dado, intencionalmente para su regocijo, diferentes dones a cada uno. A algunas personas las ha creado para destacarse en lo atlético, a otras para ser más analíticas. Podemos tener capacidad para la mecánica, las matemáticas, o la música o para cualquiera de tantas otras habilidades. Al llevar a cabo estas actividades podemos hacer que se dibuje una sonrisa en el rostro de Dios. La escritura declara que: 'Él formó el corazón de todos ellos; Atento está a todas sus obras.' Salmo 33:15

No podemos glorificar ni agradar a Dios cuando escondemos nuestras aptitudes o intentamos ser distintos de lo que somos. Solo puedes agradar a Dios a Dios si eres tú mismo. Cada vez que rechazas una parte de tu persona, desprecias la sabiduría y soberanía de Dios al crearte. Dios dice que no tenemos derecho a discutir con nuestro creador: 'Dirá el barro al que lo labra: ¿Qué haces?' Isaías 45:9

En la película 'Carros de Fuego' el corredor olímpico Eric Liddell dice: 'Creo que Dios me creó con un propósito, pero también me hizo veloz, y cuando corro, siento el placer de Dios.' Más adelante agrega: 'Si dejara de correr, lo estaría despreciando.' Las aptitudes no espirituales no existen, solo existe el uso indebido de ellas. Comienza a usar las tuyas para complacer a Dios.


martes, 27 de enero de 2015

Sopa de Papa y Tocino

(Potato and Bacon Chowder)

Esta sopa es facilísima y deliciosa para un día frío. Les dejo las indicaciones para olla de cocimiento lento (crock pot), pero como siempre la pueden adaptar a una olla convencional si prefieren.

Ingredientes
- 2 tazas de papas peladas, cortadas en cubos pequeños
- 1 zanahoria grande pelada, cortada en cubos pequeños
- 2 puerros picados, solamente la parte blanca
- 1 diente de ajo mediano, bien picado
- 4 tazas de caldo de pollo o consomé preparado (o suficiente para llenar la olla de tamaño regular)
- ½ taza de harina
- 1 hoja de laurel
- 1/4 cucharadita de tomillo molido 
- ¼ cucharadita de pimienta negra
- 1 taza de tocino cortado en cuadros (yo uso de pavo)
- 1 lata de leche evaporada

Preparación
Ponga todos los ingredientes en la olla de cocimiento lento excepto la leche evaporada, debe quedar cubierta con el consomé hasta más o menos una pulgada del borde. Deje en low por aproximadamente seis horas. Diez minutos antes de servir agregue la leche evaporada y mezcle. Seguro van a querer más!


martes, 20 de enero de 2015

A Propósito del Sobrenombre

Si Betty Marmol fuera real me gustaría preguntarle qué ve en Pablo, y cómo se siente él cuando ella le dice ‘Cuchi chuchi’. Por seguro solo le ve el tamaño y no el gran corazón con que saca de apuros a su gruñón amigo Pedro Picapiedra.

Un día estaba platicando con mi hijo sobre las responsabilidades y privilegios de su edad. En la corta plática yo le hacía notar cuánto había crecido. Terminamos. No habían pasado ni dos minutos cuando se golpeó jugando. Me acerqué a él y con toda la preocupación de mamá le dije: ‘Déjame ver tu bracito.’ Inmediatamente me respondió: ‘¿Bracito? ¡No he crecido nada!’ Más claro imposible. Como le digo se siente. También recuerdo el día en que se puso celoso porque usé un sobrenombre cariñoso para dirigirme a un amiguito. Obviamente en el sobrenombre captó muy bien el sentimiento.

A lo mejor yo tengo la culpa de que mi enorme Golden Retriever de más de noventa libras crea que cabe con nosotros en el mismo sillón, o que puede acostarse sobre mis piernas sin cortarme la circulación… ¿se sentirá tamaño Chihuahua porque le habló como a un ´perrito´?

Sobrenombres: descriptivos, divertidos, crueles, cariñosos. Sea cual sea el que use para dirigirse a alguien puede influenciar la forma en que la persona se ve o se siente sobre sí misma, incluso la forma en que se comporta. Jamás use un sobrenombre negativo para llamar la atención a su hijo, o para señalar una característica negativa en un amigo. No le diga ‘gordo o gorda’ a una persona para quien su peso es un conflicto, o ‘flaco’ o ‘cuatro ojos’ a quién esta característica le hace sentir rechazo o inadecuación. No le ponga a su hijo un sobrenombre que lo avergüence frente a sus amigos. ¿Cuántos han llegado a adultos deseando cambiar ese sobre nombre que los persigue dese hace años? Se necesita una autoestima alta y un entorno de respeto para superar el daño de un sobrenombre que causa inseguridad, intimida o agrede. No todos lo logran.

Poner sobrenombres es la forma más común de bullying, pero también hay sobrenombres que confieren cierto grado de poder dentro de un grupo o pandilla. También están los que alientan y estimulan características positivas y deseables. Los sobrenombres pueden definir ciertos aspectos de la vida de una persona, pueden beneficiar o pueden perjudicar la identidad. Con razón vemos en la Biblia que las personas recibían su nombre proféticamente, según el propósito para el que habían sido llamados: David, el segundo rey de Israel, ‘el amado’, ‘el elegido de Dios’. Sansón ‘el que sirve a Elohim’ o ‘el Sol’. Jesús, ‘Jehová salva’.

¿Ha escuchado la frase: ‘Los palos y las piedras pueden romper mis huesos, pero las palabras nunca lograrán herirme’? Pues no es verdad. De hecho casi cualquier herida física puede sanar, pero lo que causan las palabras, puede quedarse por toda nuestra vida. ‘Las palabras dejan huella. Las palabras tiene poder para sanar o para herir.’ Usemos nuestras palabras para bendecir.


lunes, 19 de enero de 2015

¿8 Vasos de Agua al Día?

Tenía la idea de que debía tomar ocho vasos de agua al día, hasta que me enteré de que el cálculo del agua necesaria para nuestro cuerpo depende del peso. Según eso, ocho vasos al día es la cantidad para las personas que pesan exactamente 128 libras, todos lo demás tenemos que hacer ajustes. Para saber la cantidad correcta de agua que usted debe tomar al día haga lo siguiente:

1. Divida su peso en libras dentro de dos, eso le dará las onzas que debe consumir.

2. Divida las onzas dentro de ocho para obtener la cantidad en vasos (si es que usa de 8 oz), o haga la distribución según su botella, taza o pachón.

Si está dentro del gran porcentaje de las personas a las que no les gusta tomar agua, (allí estaba yo, por cierto), tal vez le sirva saber que el 75% de nuestro cuerpo está compuesto por agua, lo que hace que los efectos de la deshidratación sean potencialmente mortales. Del otro lado de la balanza también es muy dañino beber agua de más. Existe la intoxicación por agua o ‘hiperhidratación’, que es la pérdida de sodio, potasio y cloro por beber agua en exceso. El sodio, potasio y cloro son componentes necesarios para la contracción muscular, y por lo tanto indispensables para el funcionamiento del músculo cardíaco. Creo que no se necesita más para entender que se puede colapsar por exceso de agua.


Le dejo algunas ideas que pueden ayudar mientras adquirimos el hábito:

1. Identifique la temperatura en que el agua se hace más ‘bebible’ para usted.

2. Consiga una botella o pachón y llévela con usted a todas partes.

3. Mientras se acostumbra consuma alimentos con alto contenido de agua, incluya sopas y jugos naturales.

4. Reduzca la cantidad de sal en sus alimentos para evitar la retención de líquidos.

5. Comience a sustituir las bebidas azucaradas por agua pura.

6. Si no le gusta el sabor del agua agréguele jugo de limón o fruta picada. También puede hacer sus cubos de hielo con fruta anticipadamente.

7. No se obsesione y tampoco se descuide. Puede instalar una aplicación en su celular para que se lo recuerde. Una aplicación puede ayudarle a llevar la cuenta y distribuir la cantidad que de agua que debe beber durante todo el día. (A mí me gusta ‘Water your body’ para Android.)

Recuerde, ocho vasos de agua es la cantidad promedio, pero es importante hacer un cálculo más aproximado según su peso.


lunes, 5 de enero de 2015

Comience el Año con el Pie Derecho

Luego el izquierdo… derecho, izquierdo, derecho, izquierdo… comience el año con buenos propósitos de hacer ejercicio!

De los muchos factores que pueden disminuir su esperanza de vida el sobre peso sigue estando a la cabeza. Entonces, ¿cómo comenzamos el año haciendo tantos planes para la nuestra vida, y no nos ocupamos de algo que puede retrasar o frenar su realización?

Y si no tiene sobre peso, estar delgado tampoco significa que no se puede mejorar. Se puede estar delgado y tener flacidez; al no hacer ejercicio el tejido muscular se vuelve blando. Los músculos sujetan en posición correcta a los huesos, es decir, son los responsables de la postura, vale la pena darles ‘mantenimiento’.

Sin más que decir por hoy, no más excusas. Si no quiere gimnasio y no se organiza para hacer ejercicio solo, pero cuenta con un teléfono inteligente, una tablet o una computadora… (seguro tiene porque me está leyendo), puede conseguir una aplicación gratuita que incluso le haga recordatorios. Ya sabe que hay aplicaciones para todo y sí, también hay para hacer ejercicio (escriba Fitness en el enlace). Desde experiencia cero hasta experto y desde rutinas de tres minutos hasta cuarenta y cinco, generales o específicos para cierta área del cuerpo. 

Que este sea un feliz año nuevo ganando tiempo de vida y salud!