jueves, 6 de noviembre de 2014

Cómo Vemos?

Una pareja de recién casados, se mudó para un barrio muy tranquilo. En la primera mañana en la casa, mientras tomaba café, la mujer se vio a través de la ventana que una vecina colgaba sábanas en el tendedero. ‘¡Qué sábanas tan sucias cuelga la vecina en el tendedero..! Quizás necesita un jabón nuevo… ¡Ojalá pudiera ayudarla a lavar las sábanas!’ El marido miró y se mantuvo en silencio. Así, cada dos o tres días, la mujer repetía su discurso, mientras la vecina tendía su ropa. Un día, se sorprendió al verla tendiendo sábanas limpísimas, y dijo al marido: ‘Mira, ¡aprendió a lavar la ropa! ¿Le habrá enseñado otra vecina?’ El marido le respondió: ‘No, hoy me levanté más temprano... ¡y lavé los vidrios de nuestras ventanas!’


Antes de criticar, es conveniente corroborar que hemos limpiado el corazón para ver más claro... Entonces podremos ver claramente el corazón de los demás.
Anónimo


'No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Dad, y se os dará… porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? ...Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.'

Lucas 6:37-38, 41-42