viernes, 2 de mayo de 2014

No caiga en negación

A lo mejor no le conviene recordarlo, tal vez no le diga a nadie que leyó esto y yo me ofrezco para no mencionarlo en público, pero la verdad le va a alcanzar: La mayoría de personas sigue sin poner atención a lo que come y al poco ejercicio que hace, si es que lo hace!

Los años pasan, el cuerpo cobra la factura, la ley de la gravedad sigue funcionando igual que cuando Isaac Newton descubrió que ‘todos los cuerpos son atraídos por la tierra y tienden a caer’, y esto no aplica solo a las manzanas…

La pérdida de la masa muscular comienza aproximadamente a los 30 años de edad, (investigue por su cuenta y no me crea si prefieren caer en estado de negación), que es la misma edad en que la cantidad de grasa corporal comienza a acumularse con más facilidad alrededor de los órganos internos. Aquí es donde los hábitos en la alimentación y la actividad física sí pueden hacer una diferencia significativa. Lo que hagamos o dejemos de hacer HOY sí influye en la velocidad con que se van a notar en nuestro cuerpo los cambios relacionados con la edad.

Si ama la vida y quiere envejecer con gracia es hora de que se encargue del asunto de la salud. No viva de licuados si el resultado no se refleja en el espejo y en la pesa. No viva a dieta si no está viendo cambios positivos. Mejor haga ejercicio y coma bien!

Voy a añadir otro dato que acabo de leer en la revista Selecciones: ‘La grasa abdominal es mala para la memoria’. Cito literalmente de ellos: ‘Las personas que tienen exceso de grasa en la cintura corren mayor riesgo de padecer demencia senil en la vejez que las que se mantienen delgadas. Investigadores del Centro Médico de la Universidad Rush, en Chicago, hace poco descubrieron que el hipocampo – centro de la memoria en el cerebro- y el hígado usan el mismo ‘alimento’: La proteína PPAR-alfa. El hígado la emplea para quemar la grasa abdominal, y el hipocampo para procesar la memoria. Los científicos creen que en las personas con exceso de grasa abdominal el hígado debe trabajar más, lo que requiere más de esa proteína, [y en consecuencia] agota las reservas del cerebro y deteriora la memoria.’

Ok gente, hagamos algo al respecto hoy!