lunes, 10 de marzo de 2014

Dígalo Más Alto!

Estaba en el carril auxiliar de la Av. Reforma como a las 4:05 de la tarde avanzando hacia mi casa, cuando pensé en el ruido y el tráfico que había a esa hora. No sé por qué esperaba que fuera menos si en esta pequeña ciudad las horas sin movimiento y sin ruido ya casi no existen. Más de un millón de carros circulando dice la Muni.

Igual que mi cabeza! Las horas sin tráfico y sin ruido casi no existen, la circulación incluye todo tipo de transporte y parece que sin restricción horaria para el tráfico pesado. Los motoristas pretenden ignorar que no debieran circular entre carriles, y sí, claro, también tengo mis carriles ‘reversibles’.

Iba sola, pero el carro que bocinó a mi lado me hizo imaginar que si quisiera que mi acompañante me escuchara tendría que hablarle más fuerte. Así de fácil. Cada vez que el ruido y el movimiento de la tribulación que está pasando lo estén alejando de la paz, ponga más volumen a su declaración de fe. De qué sirve preocuparse, si no somos nosotros sino Dios quien tiene el control del tráfico en nuestra vida? Descanse en Él y confíe en Su propósito mientras dice la verdad con más fuerza: Dios es bueno, Dios es justo, Dios es Misericordioso, Dios es amor, Dios es...

Y como a mí me gusta cantar, subí el volumen de la música, y de mi propio sonido y decidí alejar el ruido de mis ideas cantando más fuerte. Entenderán por qué es probable que no los vea aunque paren y me hablen por la ventana, voy cantando más alto que todo el ruido en mi cabeza!