lunes, 31 de marzo de 2014

Creados para Algo Mucho Mejor

El hecho de que la tierra no sea nuestra última morada explica por qué nosotros, como seguidores de Jesús, pasamos dificultad, sufrimiento y rechazo en este mundo. También se explica por qué algunas de las promesas de Dios parecieran inconclusas, algunas oraciones sin respuesta y algunos sucesos aparentan ser injustos. Aquí no acaba la historia.

Para evitar que nos aferremos demasiado a esta tierra, Dios permite que experimentemos algún grado de incomodidad y tristeza en nuestras vidas, o sea, anhelos que nunca serán satisfechos de este lado de la eternidad. Un pez nunca podría sentirse bien viviendo en la tierra, porque fue creado para el agua. Un águila no se sentirá realizada si no se le permite volar. Nunca te sentirás completamente satisfecho en la tierra porque fuiste creado para algo más. Tendrás momentos felices aquí, pero nada comparado con lo que Dios tiene para ti.

Darte cuenta de que tu vida en la tierra es solo una misión temporal, debiera cambiar radicalmente tus valores. Los valores eternos, no los temporales, deben ser los valores determinantes que influyen en tus decisiones. Así es como lo observó C.S. Lewis: 'Todo lo que no sea eterno es eternamente inútil'.

'No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.' 

II Corintios 4:18

Tomado de: ‘Una Vida con Propósito’
Escrito por Rick Warren