miércoles, 5 de febrero de 2014

Dios No Necesita Mi Ayuda

El crecimiento se lleva a cabo en la oscuridad. Si hablamos de una planta, la fructosa es la sustancia que sube a través de la raíz hacia la hoja para alimentar a la planta. El Sol brilla sobre la hoja y convierte esta sustancia en clorofila durante el día. Cuando llega la noche, la sustancia se convierte en azúcar. La hoja, el pequeño vástago, es lo que alimenta toda la planta. Este pequeño vástago, con una hoja colgada de él, alimenta la raíz, el tronco, las ramas, y el fruto del árbol (fotosíntesis). Es una muestra de la infinidad y la divinidad de Dios. 


Realmente no sabemos quién es Dios del todo. Observen Sus admirables obras. ¿Cuál es nuestro mayor temor? Es que no podamos ayudar a Dios para que haga que las cosas funcionen en nuestra vida. Dios nunca nos pidió hacerlas funcionar. Pensemos en una mariposa. Esa pequeña criatura no estaba tratando de ayudar a Dios. Ella estaba permitiendo que Dios la usara en cada recodo y curva. La Biblia dice: 'Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras.' (Efesios 2:10) Entonces nuestras preocupaciones y nuestros esfuerzos de tratar de ayudar a Dios son todos en vano. Solo recuéstense y descansen, y permitan que Dios lo haga.

Tomado del mensaje 'El León y El Cordero'
Por Rev. B.R.Hicks