viernes, 18 de octubre de 2013

Siguiendo con el tema de las Pesas...

Seguramente se han preguntado si realmente sirve de algo hacer ejercicios anaeróbicos (actividades breves basadas en fuerza) con tan poco peso como el que yo uso. En lugar de defender mi propia experiencia, les voy a contar cómo funciona.

Los ejercicios anaeróbicos están diseñados para aumentar la masa muscular a través de la tensión. Incluyen el uso de pesos libres, como barras, pesas rusas, mancuernas, o máquinas de fuerza como las de los gimnasios. Antes de comenzar hay que tener claro el objetivo, porque al hacer repeticiones rápidas o lentas y usar diferentes pesos se consiguen diferentes resultados: Levantar peso lentamente estimula el crecimiento muscular. Por el otro lado, se puede adquirir más fuerza haciendo repeticiones rápidas. Así que no es inapropiado con ninguna velocidad o peso que escojamos usar.

Otra cosa importante: Para la mayoría no sirve de nada obsesionarse con las pesas. A la hora de trabajar en el gimnasio o en la casa, lo importante es hacer una rutina de ejercicios con el tipo de pesa y a la velocidad que nos guste durante pocos minutos, y no darle demasiada importancia a realizar muchas repeticiones de cada ejercicio. Leí un estudio hecho en la Universidad de Florida (EEUU) en el que demostraron que para nosotros, los ciudadanos de a pie, (no los deportistas de alto nivel), es suficiente con una serie de cada ejercicio de pesas para mejorar la forma física. Según la investigación, el beneficio que se obtiene con una serie es similar al de repetir la misma serie del mismo ejercicio tres veces, pero el riesgo de sufrir lesiones musculares disminuye. 

Este estudio lo deja muy claro: Lo importante es entrenar con las pesas el mayor número de días posible a la semana, sin necesidad de poner demasiado énfasis en hacer muchas repeticiones. Por otra parte, es más eficiente hacer una rutina variada trabajando el máximo número de grupos musculares, que realizar muchas series de un mismo ejercicio para fortalecer un solo músculo.

Suena fácil verdad? Sí lo es! Aquí hay algunos ejemplos de ejercicios que podemos incluir en nuestra rutina. Video de Rutina con Pesas - Esta es una de mis favoritas porque trabaja con varios grupos musculares. (Es es para mujeres. Amigos, tendrán que hacer algo de investigación por su cuenta.)




miércoles, 16 de octubre de 2013

Quién es tu Jefe?


Cada día cuando despertamos hay que hacer un escogimiento nuevo, vamos a permitir que el Señor tome el control de nuestra vida?


El escogimiento es a qué autoridad nos vamos a someter. En las casas el pleito más grande es sobre quién es la autoridad. Todas las guerras alrededor del mundo son alrededor de la autoridad, sobre quién va a gobernar. Pero Jesús lo hizo realmente fácil para nosotros, si encontramos nuestra vida la perdemos, pero si la perdemos por causa de Él, la encontramos (Mateo 10:39), Él dijo que vamos a conocer la verdad, y la verdad nos va a hacer libres (Juan 8:32). Libres de intentar gobernar nuestra propia vida, porque no somos capaces de hacerlo.
Quién es nuestra autoridad? Nuestros sentimientos son nuestra autoridad, por que dejamos que nuestros sentimientos gobiernen nuestra vida, dejamos que nuestros sentimientos nos dicten qué pensamos, y qué decimos. Tenemos que darnos cuenta que nuestros sentimientos no son nuestro jefe, la Palabra de Dios si es nuestro Jefe.

Nuestros sentimientos nos van a decir ‘me siento culpable y condenado’, pero la Palabra de Dios nos dice que estamos perdonados y hemos sido hechos libres. Dios nos llamó, nos escogió, Él nos dijo que confiáramos en que aquel que comenzó la buena obra (en nosotros) la perfeccionará hasta el día de Jesucristo (Fil. 1:6), es ÉL quien la va a terminar y la va a perfeccionar.

Nuestros sentimientos nos van a decir que estamos solos, la Palabra de Dios dice que Él es omnipresente, que nunca nos va a dejar o a desamparar. Nuestros sentimientos nos van a decir que estamos llenos de miedo, la Palabra de Dios dice que no tengamos miedo, que Él es nuestro Dios y nos va a ayudar, nos va a sostener con la diestra de Su justicia, va a estar con nosotros todos los días hasta el fin.

Rev. Bill Hudson – En León, Guanajuato, Abril 2011


lunes, 14 de octubre de 2013

Para cuando esté 'detrás de la cerca'

‘Demasiado lejos para la foto y para que escuche mis palabras de ánimo o las indicaciones del entrenador. Por allá a la distancia veo a mi Princesa en su segundo día de competencias, ahora tiene que tomar impulso de su propia motivación y confianza de lo que ha trabajado hasta hoy. Hoy es un día de crecimiento.’

Cuando escribí eso estaba viendo a mi hija literalmente con un estadio de por medio. Fue su primera experiencia en algo con el título de ‘nacional’. Y qué experiencia! No estaba sola, estaba entre una multitud de atletas, pero allí ya nadie les dice a los competidores qué hacer. Aunque aun tiene poco tiempo de entreno, se preparó y llegó el día de ponerse en la pista y hacer lo que llegó a hacer; dar su mejor esfuerzo. Pero cuando la vi tan lejos, por un momento olvidé los tenis y pensé en algo más que ha recorrido ella en estos meses de su vida. No han sido sólo metros sobre la pista, el salto de longitud tampoco ha sido sólo sobre arena. El lanzamiento no fue sólo de una bala (o una pelota de baseball que es lo que por peso, usan en su categoría), todo esto ha sido parte de su carrera hacia la independencia. 

Los atletas revisan sus horarios, hay cierto límite de tiempo para presentarse en la cámara de llamadas, los entrenadores no pueden acercarse; igual que los papás y amigos, todos estamos del otro lado de la cerca. Ya no es momento de aprender… si alguien puede gritar suficientemente alto tal vez les recuerde un par de cosas importantes y luego, nada más que palabras de ánimo, y esperar. Esperar que les llegue su turno y que logren una buena ejecución.

A todo esto, si el entrenador hizo un buen trabajo y el alumno se esforzó, lo primero que se verá es si el atleta tiene una buena técnica. El resultado en distancia o tiempo va a ir mejorando con el tiempo de preparación. Igual nos pasa a nosotros al preparar a nuestros hijos para la vida. Llega el momento de dejarlos salir a la pista, de quedarnos detrás de la cerca. Una vez delante de la pista se va terminando el tiempo para instruir. El día que les toque correr, saltar, o lanzar, el resultado dependerá de lo que nosotros, los ‘entrenadores’ hayamos sembrado en ellos. Podremos confiar en que lo van a hacer bien? Le estoy dando a mis hijos las instrucciones que necesitan para cuando llegue el día de estar solos allá afuera, compitiendo por su propio lugar en la vida y en la eternidad? 

Cuando en Proverbios 22:6 se nos da la instrucción de instruir al niño en su camino, la palabra ‘camino’ en hebreo significa figurativamente un curso de la vida o un modo de acción. Les estoy dando instrucción espiritual? Instrucción moral? Les estoy enseñando a ser responsables? Puntuales? Compasivos? Van a salir a dar todo por llegar a la meta en lo natural y en lo espiritual? Los estoy ayudando a definir ese ‘modo de acción’? Vaya un montón de preguntas que tengo para evaluar esta semana…!