viernes, 15 de noviembre de 2013

Martín Lutero y La Oración

La práctica diaria y diligente de la oración abrió para Martín Lutero un portal para escuchar la voz de Dios, especialmente mientras meditaba en las Sagradas Escrituras. 

Por mucho tiempo pensé que no había suficiente tiempo para gastar más que unos pocos y cortos momentos en oración. La únicas oraciones que podía ofrecer eran hechas sobre la marcha.


Martín Lutero sostenía una visión opuesta sobre la importancia de orar. Cuentan que él pasaba dos horas en oración y meditación cada mañana. Si anticipaba un día particularmente estresante, entonces pasaba una hora extra en oración. La gente que se detiene para escuchar la voz de Dios y que invita a Dios a guiar sus esfuerzos es gente que termina moviendo montañas. Se convierten en instrumentos de Dios para cambiar el mundo.

Escrito por Paul W. Meier
en Praying the Gospels with Martin Luther