lunes, 7 de octubre de 2013

'Fallar en Prepararse = Prepararse para Fallar'

Esta frase que leí, subrayé y memoricé de un libro ha estado haciendo eco en mi cabeza por horas. La había tomado solo para mí, incluso me la he dicho en voz alta: ‘Fallar en Prepararse = Prepararse para Fallar.’ Pero en el momento en que regresó a mi conciencia no estaba pensando en mí, sino en mis hijos. Quiero dejar esto escrito para que alguna vez ellos vuelvan a leerlo, y para que una noche en que se vayan a dormir preocupados por sus propios hijos y pidiéndole a Dios templanza y sabiduría para afrontar algún traspié, recuerden que Dios siempre tiene respuestas para los que lo buscan, y tengan el valor de trabajar para alcanzar lo que Dios espera de ellos.

Hace unos días alguien me dijo que prepare a mi hija mentalmente para fallar. Aunque en el momento en que lo dijo no tuve una respuesta automática, solo necesité los treinta pasos que caminé hacia mi carro para reaccionar. Si esa persona creyó que yo iba a quedarme tranquila con eso, se equivocó de mamá! Lo que voy a hacer en cambio es apoyarla para que se prepare más y pueda afrontar la prueba con seguridad; quiero que al final tenga la satisfacción de que dio lo mejor porque sabía lo que hacía. Si se prepara, cualquiera que sea el resultado, va a ser bueno, va a ser una buena experiencia.

Dios puso en cada uno potencial para muchas cosas, nos dio aptitudes y habilidades; si decidimos usarlas como Él espera que lo hagamos y buscamos Su voluntad para nuestra vida, vamos a encontrar el por qué (motivación para comenzar) y el para qué (visión del objetivo). Pero el cómo, es decir la preparación, depende de nosotros. Y tratándose de nuestros hijos, la responsabilidad no es solo de ellos, tenemos que involucrarnos. Nosotros somos los formadores de hábitos, los proveedores de herramientas y oportunidades, los instructores, nosotros somos los supervisores de su preparación. 

Prepararse es una ‘acción’ que consiste en arreglar o disponer las cosas necesarias para realizar algo. Es formación. Es saber. Es la enseñanza y práctica de una materia, una disciplina o un deporte. Por el otro lado, fallar es estar equivocado, hacer una cosa de forma incorrecta. Algo que sale mal o que no da el resultado esperado.

Entonces mis amados hijos Sara y Josué, primero ponemos todo en las manos de Dios, luego nos toca a nosotros poner manos a la obra. Todo lo que venga a mano para hacer háganlo según sus fuerzas, (Eclesiastés 9:10). Graben esto en su cabeza y corazón: El éxito es 10% talento y 90% preparación.