jueves, 26 de septiembre de 2013

Qué más puedo hacer para que mis hijos lean?

La verdad es que no a todos les parece emocionante eso de dedicar hooooras a la lectura. Pero quiero creer que solamente es cuestión de encontrar el tema. A Propósito, no es mala idea tomar la lectura por temas, autores, épocas… Volviendo a mi propia experiencia, recuerdo que cuando mi mamá me habló de los Tres Mosqueteros, me volví adicta a las novelas históricas de Alejandro Dumas. Cuando descubrí que me gustaba leer guiones de teatro, leí las obras de Shakespeare. En el caso de mi hija, después de que llegó a la pantalla: ‘Las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero’, le entró el interés por leer las 7 historias. Y si hablamos de mi chico de 8, a él le interesan los dinosaurios, está viajando en el tiempo hasta el período Jurásico persiguiendo un Peteinosaurus o un Diplodocus.

Aventuras… Hablar con mi hija sobre lo emocionante que fue para mí dar ‘La vuelta al mundo en 80 días’, descubrir lo que escondía ‘La isla misteriosa’, o pasar peripecias con ‘El Príncipe y el Mendigo’ al cambiar de lugar, ha sido una de las mejores formas de animar a mi hija a leer. Y por supuesto, ponerla en medio de las estanterías en una feria del libro, mientras sin ponerle presión ni atención, ha visto como su abuelita y yo nos perdemos entre todos los títulos que nos quisiéramos comer. En resumen, entusiasmo!

Dejemos que lean del tema que les gusta, igual que nosotros. Siempre y cuando el libro cuente con nuestra aprobación, para formar el hábito de la lectura el tema es lo de menos, aunque probablemente lo que los impresione de niños va a influir mucho en su futuro. También es posible que en el camino descubran que cierto tema no es lo que esperaban. Podemos permitirles dejar un libro a medias? Nosotros lo haríamos si el libro no es lo que esperamos, pero que tampoco se vuelva rutina dejar nuestros libros sin terminar.

Leer con ellos y para ellos, y hacerlo con interés es otra de las cosas que propone ‘Unschoolery’. Estoy de acuerdo. Que nuestros hijos amen leer puede estar muy relacionado con la experiencia de estar cerca de nosotros y contar con nuestra ‘total’ atención. No estoy hablando de lectura por tarea, o para una tarea, sino de disfrutar con ellos el mundo mágico de la imaginación o un viaje en el tiempo y la distancia.

Imaginación… de eso se trata. Cuando vemos una película hay poco espacio para la imaginación, la ‘imagen’ está hecha. Cuando leemos un libro, nosotros construimos la imagen. Y hay más, leer nos obliga a pensar, a ordenar ideas, a interrelacionar conceptos, a ejercitar la memoria. Nos ayudan también desarrollar la empatía al permitir que nos sumerjamos en lo que viven los personajes y en las relaciones que establecen entre ellos. Y, sabían que según un estudio de la Universidad de Oxford, los lectores habituales en la adolescencia tienen más posibilidades de éxito profesional cuando son adultos? Punto y final!